
Creía que era adulto. Empero, no es capaz de atarse los cordones sin la incondicional ayuda de una mano ajena. Su zapato izquierdo, roído por los ratones pordioseros con los que se ha topado en los últimos tiempos.
Acantilado. Representa una trágica obra de teatro. Muerte de un viajante. Los vaivenes de su experiencia han hecho que las piezas de dominó caigan una tras otra. El péndulo se quedó en punto muerto.
Salta. Su vida, carente de significante y significado, no llega a besar el mar. Mientras baila en el aire, un tren lo salva y le encuentra acomodo en clase turista. Un tren de plastilina, con el que poder moldear sus sentimientos a su antojo.
P.D: Queso para un mamón
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